ZONAS VITIVINÍCOLAS


En México las regiones vitícolas por tradición son: Baja California, Sonora, Torreón, Saltillo, San Juan del Río y Zacatecas.

 

El vino llegó a Baja California con los sacerdotes españoles de la era colonial. Los viñedos de Baja California fueron establecidos por los jesuitas, que producían el vino para la consagración en la misa y para su propio consumo.

Algunos entusiastas describen este lugar como el "próximo Valle de Napa", haciendo referencia al enormemente rentable centro de la industria del vino en California, Estados Unidos. Pero aunque el clima sea similar, los locales no están del todo convencidos de poder alcanzar ese nivel de crecimiento.

Llegar a la zona vitivinícola de Ensenada, en Baja California, es impregnarse de historia. La vid (Vitis vinifera) es originaria del sureste de Europa y Asia, pero los españoles encontraron en el Nuevo Mundo varias especies de parras silvestres, también llamadas cimarronas, en las que injertaron las vides europeas.

En 1904 arribaron al valle de Guadalupe, en Baja California, cien familias rusas caucásicas que se dedicaron a cultivar tierra, concedidas por el gobierno mexicano para tal fin; actualmente quedan cinco de esas familias. Con motivo de la segunda guerra mundial cesó la importación de productos europeos y empezó a crecer la industria vitivinícola nacional. La zona donde se cultiva la vid en Ensenada, en la "franja mundial del vino", comprende los valles de Guadalupe, San Antonio, Santo Tomás y San Vicente. Frente a las costas de esta región bajacaliforniana pasa una corriente marina de aguas muy frías; los vientos de mar hacia tierra que ahí soplan, llevan la brisa refrescante a los viñedos, manteniendo la temperatura y la humedad propias del clima mediterráneo. Esto, aunado a la calidad de la tierra y del agua con que se riegan las plantas, hacen del lugar un sitio privilegiado y único en el mundo para dicho cultivo. "Sin una buena uva no se puede hacer un buen vino". Existen numerosas variedades de uvas, caracterizadas por su tamaño, forma, color, gusto y época de maduración. En general, pueden distinguirse los tipos de uvas blancas (verde pálidas), rosadas, rojas, moradas y negras, según el color de la cáscara.

 

 

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