VARIEDADES DE UVA


En lo tocante a las variedades de uva, en sus inicios el vino mexicano tuvo que ser elaborado con las que se tenía a mano, aunque no siempre fueran las más adecuadas. En la actualidad, los viñedos mexicanos, en su mayoría están plantados con variedades de vid reconocidas internacionalmente como las idóneas para elaborar vinos de calidad.

La selección de las variedades ideales para vinificación se ha venido haciendo, a lo largo de los años, en las llamadas estaciones vitícolas experimentales, en las cuales se plantan todas las variedades posibles y se van realizando micro vinificaciones que permiten llegar a conclusiones útiles, tanto en el aspecto del cultivo de la vid, como en el de los resultados logrados al convertir sus frutos en vino. De hecho, las conclusiones más válidas son las que provienen del propio lugar donde se piensa establecer el viñedo, sin que sean de descartarse las informaciones, muy valiosas a veces, que proceden de otros lugares.

Muchas de las variedades de vid que actualmente se utilizan en México son europeas, traídas al país en vista a las experiencias obtenidas en estaciones vitícolas del viejo continente y, aunque se han presentado diferencias sensibles, dichas variedades se han comportado como se esperaba. Con esas mismas variedades y además con algunas americanas, se han experimentado cruzamientos e injertos, a fin de adaptar las plantas a las condiciones ambientales propias de cada zona mexicana: a medida que ha ido creciendo en importancia la vitivinicultura nacional, se ha ido incrementando el número de viñedos experimentales.

Lo vinos mexicanos adolecen todavía de limitaciones, sobre todo en cuanto a la variedad de tipos y, algunas veces, en cuanto a su calidad, que son el resultado del bajo consumo de esta bebida en el país, a consecuencia de fenómenos históricos económicos. Es fácil suponer que, cuando el consumo de vino nacional vaya aumentado en el país, por una mayor familiaridad con la bebida, se incrementará también la producción y surgirán más tipos de vinos que ofrezcan una mayor gama al consumidor.

Por otro lado, el hecho de que la exportación de los vinos mexicanos, aunque todavía reducida, registre un alza, esto conduce a considerar que su calidad ya los hace competitivos con los de otros países y que ello alienta y obliga a los vinicultores nacionales a mejorar cada vez más sus productos.

Otro factor que contribuye a la difusión del vino mexicano radica en el creciente número de personas que se dan cuenta de la posibilidad de consumirlo acompañando la comida mexicana y no solamente platillos extranjeros: al ir recuperando el lugar que normalmente le correspondería, desde hace mucho tiempo, dentro de las bebidas nacionales, se han aumentado las posibilidades de consumo. Dicho de otro modo, el vino mexicano se llegará a tomar en México, en forma importante, sólo a partir del momento en que se le acepte como un buen acompañante de su cocina, pues no hay que olvidar que son sus platillos los que más se consumen en México.

También en México, existe una fuerte influencia de las tendencias globales del mercado internacional. Los últimos decenios las variedades mas vendidas al mundo de la viticultura son los Cabernet Sauvignon y Merlot en tintos y Chardonnay y Sauvignon Blanc en blancos.  Esto ha propiciado que los productores mexicanos dirijan sus cultivos hacia las cepas que garantizan su venta.

En la actualidad se experimenta con distintas uvas como la Tempranillo y Barbera que son de mayor adaptabilidad al clima mexicano. La lista completa de las principales variedades empleadas en el país:

 

BLANCAS

Chardonnay

Chasselas

Chenin Blanc

French Colombard

Macabeu

Málaga

Moscatel

Riesling

Sauvignon Blanc

Semillon

St Emilion

Traminer

Ugni blanc

Viognier

 

TINTAS

Barbera

Cabernet Franc 

Cabernet Sauvignon

Carignane

Gamay

Garnacha

Malbec

Merlot

Mision

Nebbiolo

Petit Sirah

Pinot Gris

Pinot Noir

Rosa del Perú

Ruby Cabernet

Ruby Red

Tempranillo

Uva Lenoir

Zinfandel

 

 

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