LA VID Y LA COSECHA


La vid requiere de climas con veranos secos y calientes e inviernos fríos y húmedos. La maduración de los frutos exige una intensa luminosidad y una temperatura entre los 18° C y 23° C; asimismo, necesita de suelos constituidos por margas arcillosas con arena o grava. La propagación de la planta se hace por medio de estacas tomadas de plantas que no están creciendo activamente. Se siembran a distancias de un metro aproximadamente, en lira o en espaldero, y para que trepen, se tienden dos alambres entre postes. La vid prospera desde el nivel del mar hasta los 2.500 metros de altitud. La poda debe hacerse una o dos veces al año, por febrero. Las variedades cultivadas son: la Rosa del Perú, Misión, Zinfandel, Cariñena, Alicante Bouschet, Barbera, Ruby Cabernet, Garnacha,Valdepeñas, Dolcetto y Grignolino, entre otras.

La cosecha se lleva entre treinta y cuarenta y cinco días. Desde los tiempos antiguos hasta la fecha son en su mayoría mujeres las que hacen la recolección de la uva.

Desperdigadas por valles de los norteños y céntricos estados de Coahuila, Querétaro, Aguascalientes, Zacatecas y Baja California (este último concentra la mayoría de las viñas), las casas productoras cultivan gran variedad de cepas que van desde los clásicos cabernet sauvignon y chardonnay, hasta otras más rebuscadas, como el nebbiolo y la petite sirah.

 

 

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